Transloadit en Hack the Burgh VI

«Muchos en Transloadit estamos confinados de una forma u otra. Aunque nos preocupa la COVID-19 y a veces perdemos la concentración, el equipo se compromete a mantener la “actividad habitual” en la medida de lo posible. El trabajo ofrece una distracción bienvenida y, además, creemos que lo mejor que se puede hacer para no agravar la recesión económica es que quienes puedan sigan creando valor. Por eso, como equipo ya remoto y distribuido, seguiremos publicando correcciones, actualizaciones, funcionalidades y también artículos de blog como este». — Tim & Kev
Queremos darte una mirada desde dentro de un evento divertido en el que participamos entre el 29 de febrero y el 1 de marzo: Hack the Burgh, un hackatón del circuito de Major League Hacking. Se celebró en mi ciudad natal, Edimburgo, y Transloadit estuvo allí como patrocinador.
Fue el sexto año para el equipo de Hack the Burgh y han crecido mucho desde sus humildes comienzos. Este año reunieron a más de 200 participantes en un hackatón de 24 horas centrado en unir a la industria tecnológica, ofreciendo un espacio donde los estudiantes participantes compiten por crear los proyectos más impresionantes.

Alrededor del mundo
Como todos menos Charlie viajaron para asistir al evento, Marius y Elena tuvieron un par de días para instalarse y disfrutar de algo de lo que Escocia ofrece. Elena, que llegó en avión desde Panamá, ya conocía bien Edimburgo, pues había estudiado antes en la ciudad. Aprovechó bien su tiempo visitando a viejos amigos y algunos de los mejores bares de Edimburgo, y disfrutando de excursiones de un día.
Marius voló desde Alemania para alojarse en el recién inaugurado Yotel, el primer hotel «inteligente» de Edimburgo, que busca revitalizar la experiencia hotelera con un uso ingenioso de la tecnología y el diseño. Un lugar apropiado para un ingeniero de software. Los planes de Marius antes del evento incluían comer comida no demasiado sana, visitar lugares históricos y darse el gusto con algunas de las mejores bebidas de Escocia. En un momento dado, incluso subió a Arthur's Seat, un volcán extinto en el centro de la ciudad, para apreciar el espectacular paisaje y respirar el aire extra frío, el viento fuerte y la lluvia.

Marius disfrutando del paisaje escocés
Yo, en cambio, no tuve que viajar más de diez minutos hasta el recinto, lo que me ahorró el jet lag y cualquier otro inconveniente de viaje que Elena o Marius tuvieron que afrontar. Ser escocés de nacimiento también me permitió hacer de una especie de Tripadvisor para Marius, indicándole lo que no había que perderse al visitar Edimburgo, como visitar una destilería local.
El amanecer del primer día
Llegamos temprano el sábado por la mañana para tenerlo todo listo. Elena, que es una máquina cuando se trata de hackatones, ya había montado nuestro panel antes de la hora prevista de nuestra llegada. Una campeona. Nos fuimos conociendo y estrechando lazos con nuestras elegantes camisetas nuevas de la empresa, ✨ antes de dirigirnos a la ceremonia de apertura. La ceremonia comenzó con una presentación de los organizadores del evento en la que expusieron su objetivo, y después cada patrocinador subió al escenario para hablar brevemente sobre su empresa y su motivo para asistir al evento.
Cuando nos tocó subir al escenario, Marius dio una charla entusiasta y amena sobre lo que hacemos aquí en Transloadit y presentó nuestro concurso para el evento. La tarea era sencilla: integra tu proyecto con la API de Transloadit para subir y procesar archivos, y quizá ganes un premio llamativo 💸
Ha llegado la hora
Con todo el mundo de buen ánimo, llegó el momento de arrancar. Los hackers, portátil en mano, estaban listos. Los organizadores hicieron sonar la bocina metafórica y la sala se llenó enseguida del repiqueteo de los teclados a niveles de decibelios antes inimaginables.
Mientras los hackers hacían su magia, Marius, Elena y yo estábamos en el panel de preguntas y respuestas de Transloadit. Nuestro trabajo era informar a la gente sobre el tipo de servicios que ofrecemos en Transloadit, responder preguntas sobre el trabajo remoto y ayudar a los hackers a integrar la API de Transloadit en sus proyectos. Nuestro panel tuvo bastante afluencia y muchos disfrutaron de charlas frikis.
Marius también presentó una demo en vivo en el evento, en la que construyó una pequeña aplicación que usa Transloadit para generar miniaturas. La parte en vivo de su demo consistió en crear un Template para generar las miniaturas y después añadir el componente Uppy a la aplicación. Si quieres saber más sobre la demo, ¡puedes verla en el GitHub de Marius!
Bajando el ritmo
Cuando no estábamos cumpliendo nuestras labores como representantes de Transloadit, nos hicieron sentir como en casa. El personal nos invitó a desayuno, almuerzo y cena, acompañados de mucha Irn-Bru, la bebida más apreciada de Escocia, para bajarlo todo. Marius, que la probó por primera vez, quedó especialmente prendado de nuestro orgullo nacional. ¡Incluso nos envió una foto suya disfrutando de otra más cuando el evento ya había terminado! Abrazando de verdad la cultura.
Con tanto estar sentados, comer y beber, menos mal que los organizadores del evento pensaron en una manera de poner a todos en movimiento: ¡una mesa de ping-pong! Resultó ser una gran fuente de diversión para todos los asistentes, y Marius y yo nos lanzamos a jugar en cuanto tuvimos ocasión. Sin embargo, yo había subestimado mucho a mi rival alemán y lamento informar de que el equipo de Escocia fue derrotado rápida y rotundamente.
Recta final
El domingo llegó tras un largo día y una larga noche de hacking. Cuando aparecimos en el evento bien temprano, nos encantó encontrar una furgoneta de gofres esperándonos fuera 😋 Los hackers, faltos de sueño, tenían ganas de rematar sus proyectos y presentar lo que habían ideado.
Al igual que el día anterior, pasamos las primeras horas del domingo ayudando donde podíamos y bebiendo todo el café gratis humanamente posible. Al poco tiempo, el periodo de 24 horas de hacking llegó a su fin y era hora de que comenzara la evaluación. Cada equipo que participó en nuestro reto preparó una presentación para mostrarnos su creación. Vimos algunos trabajos excepcionales, pero al final nos decantamos por el que nos pareció más impresionante en cuanto a complejidad técnica, creatividad y acabado.
Elegimos EyeTales, una aplicación desarrollada por Albert Suarez, Adrià Cabeza y Joel Miarons, que crearon una herramienta para personas con discapacidad visual. Su aplicación usaba una cámara para capturar rápidamente imágenes del entorno y luego se las describía al usuario con audio. El equipo nos dejó probar la aplicación en vivo, y escucharla leer frases como «una mujer está sentada en un sofá» y «un hombre camina hacia ti», todo en tiempo real, nos dejó entusiasmados.
Adrià contó su experiencia usando Transloadit en este proyecto:

«Como la persona que se encargó de la integración con la API de Transloadit, fue increíblemente fácil implementarla en nuestro proyecto. Transloadit fue muy importante porque usamos su solución de detección de objetos para saber qué objetos nos rodean y poder generar frases. Las personas con discapacidad visual ahora podían apuntar con su teléfono a cualquier cosa y escuchar qué hay a su alrededor».
Mar sin leat (adiós en gaélico escocés)
Tras la evaluación, llegó el momento de tomar asiento para la ceremonia de clausura. Los organizadores del evento empezaron con un agradecimiento especial a todos los asistentes y mostraron un video resumen. Luego llegó la hora de entregar los premios. Marius y yo subimos al escenario para revelar al ganador de nuestro reto. ¡Enhorabuena de nuevo al equipo detrás de EyeTales! 🥇
Después llegó el turno de los organizadores del evento de entregar algunos premios. Tras pasar por categorías vitales como «mejor meme» y «ganador del concurso de planking», se entregó el premio al «mejor hack», entre todas las propuestas del evento. Esto también significaba que el evento había llegado a su fin: era hora de recoger y despedirnos. Elena viajaba a Londres, Marius se fue a tachar algunos puntos más de su lista de deseos de Escocia, y yo tenía otro trabajo que atender.
Por suerte, Marius se quedaba un par de días más en Edimburgo, así que tuvimos la oportunidad de vernos una última vez. A petición especial de Marius, nos pusimos al día en una tienda local de empanadas que yo ni siquiera sabía que existía. Realmente se habían cambiado las tornas. Marius no solo había adoptado por completo la Irn-Bru, ¡ahora también me enseñaba la ciudad a mí! Quizá era hora de que volviera a Alemania, antes de convertirse en más escocés que yo…
Queremos dar las gracias a todos los que ayudaron a hacer posible Hack the Burgh y por hacernos pasar un tiempo tan increíble allí. Fue una excelente oportunidad para conocernos fuera de nuestros canales habituales de Slack. También damos las gracias a todos los estudiantes por su esfuerzo y creatividad durante el evento. ¡Por el próximo hackatón o meet-up!